Marruecos es un país lleno de contrastes. Junto a antiguas ciudades imperiales, donde te sentirás como en un cuento de Las mil y una noches, encontrarás también las majestuosas montañas del Gran Atlas y las dunas de arena del interminable Sáhara. En Marruecos, simplemente cada uno puede encontrar lo suyo. No en vano se le apoda el Oriente más occidental o la perla de África.
Si este país también está en vuestra lista de deseos viajeros, tenemos para vosotros unos cuantos consejos contrastados sobre lo que no deberíais perderos en un viaje a Marruecos.
Marrakech – Yamaa el Fna
Estar en Marruecos y no pasar por Marrakech sería un pecado de dimensiones bíblicas. Marrakech, o también «la perla roja del sur», como se la conoce, es una de las ciudades más visitadas de Marruecos. Y esto se debe principalmente a su mayor atractivo: el exótico zoco de la plaza Yamaa el Fna, rebosante de colores y sonidos, que al atardecer se transforma en un teatro callejero al aire libre. Pasearás entre faquires con cobras danzantes y a tus papilas gustativas llegarán las deliciosas comidas de los puestos callejeros y selectas especialidades marroquíes.
No hay nada mejor que contemplar todo ese bullicio a vista de pájaro. No dudes en subir a una de las muchas terrazas de las cafeterías y restaurantes, donde con una bebida sin alcohol o un whisky bereber podrás disfrutar desde lo alto de este maravilloso espectáculo bajo las estrellas.
Quizá te resulte extraño que, a pesar de que Marruecos es un país musulmán (y por tanto no se consume alcohol), veas menciones al «whisky bereber» por todas partes. En este caso no se trata en absoluto de alcohol, sino solo de una denominación simpática. Se trata en realidad de un té verde con menta sumamente dulce, que se bebe en Marruecos en todas partes y al que seguro que muchos lugareños te invitarán. La cortesía dicta aceptar esta invitación y conversar con ellos tomando este «chupito» de té.

Fez – la célebre medina el-Bali

Entre las ciudades más hermosas de Marruecos se encuentra Fez, y con toda la razón. Lo que atrae a miles de turistas es su casco histórico o medina el-Bali, escondida tras imponentes murallas. Ya al cruzar la famosa puerta azul Bab Boujloud te sentirás transportado a la Edad Media como por arte de magia.
Se suele decir que quien no se ha perdido en la medina, es como si no hubiera estado en Marruecos. Perderse en el laberinto de nueve mil callejuelas de la medina de Fez no será sin duda ningún problema. Aquí es donde se vive el auténtico Marruecos. Animación, colores intensos, innumerables aromas y también olores fuertes. Fez es también célebre por sus famosas curtidurías, cuyo olor se percibe a varios cientos de metros de distancia. Desde las terrazas mirador de las tiendas de artículos de piel, podrás observar a la sombra cómo los marroquíes, sumergidos hasta la cintura en cubas de colores, lavan y tiñen cueros de las más variadas tonalidades.
Chauen – la perla azul del norte

Al visitar la pequeña ciudad de montaña de Chauen te parecerá estar en un Marruecos completamente distinto. En la parte norte del país, a los pies de las montañas del Rif, se esconde esta perla azul que te cautivará con su increíble medina azul (medina es el término genérico para designar la parte antigua de muchas ciudades del norte de África). Las casitas, las aceras y las escaleras lucen aquí en todos los tonos de azul, desde el celeste hasta un azul oscuro que recuerda a una noche de verano.
No hay nada mejor que perderse por este laberinto de callejuelas azules y recrearse la vista. Difícilmente volverás a contemplar una estampa semejante en otro lugar. Según se dice, los responsables de esta singular pintura fueron refugiados judíos, quienes creían que al mirar algo azul se piensa más en el cielo y también en Dios.
Merzouga – las dunas de arena del Sáhara
Otra experiencia maravillosa es pasar una noche en el desierto bajo un cielo con miles de millones de estrellas sobre la cabeza. Se pueden encontrar dunas de arena en varios lugares de Marruecos. Entre las más conocidas están las dunas de Merzouga, situadas a unos 50 kilómetros al sur de Erfoud, a tiro de piedra de la frontera con Argelia. También puedes desplazarte en dromedario hasta alguna de las aldeas bereberes para intentar al menos vislumbrar la vida cotidiana de este pueblo del desierto y disfrutar a fondo de las vistas de interminables dunas de arena dorada.

Ouarzazate – un tesoro bereber de la gran pantalla
Otra parada interesante de camino al desierto puede ser la pequeña ciudad de Ouarzazate, famosa sobre todo como el Hollywood marroquí. Alberga estudios cinematográficos que han servido de escenario para películas como Gladiator, Astérix y Obélix, La joya del Nilo o la serie Juego de tronos. Marruecos vuelve a cambiar aquí de cara, sobre todo por la frecuente presencia de celebridades occidentales.
No obstante, a solo unos 30 kilómetros de la ciudad se encuentra otro tesoro que te dejará fascinado: la kasbah de Ait Ben Haddou, uno de los pueblos más hermosos de la cordillera del Atlas. Se halla en el valle de Ounila, en la ladera sur del Alto Atlas, en la ruta de las caravanas entre el Sáhara y Marrakech. Por su singularidad, en 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Imlil – la puerta de entrada a las cumbres nevadas

Esta remota aldea de montaña, situada a 1.740 m s. n. m., se considera la auténtica puerta de entrada al Alto Atlas. Es precisamente desde aquí desde donde los viajeros emprenden su ruta para conquistar la cima del monte Tubqal. El paisaje circundante te resultará tal vez familiar, ya que fue aquí donde Martin Scorsese rodó en 1996 su película Kundun. La panorámica de sus picos montañosos simulaba el entorno del Himalaya y todavía hoy se pueden vislumbrar algunos vestigios de aquel rodaje.
En cualquier caso, se trata de un lugar maravilloso para pasear por los alrededores y hacer rutas por los senderos de montaña. Las verdes colinas a la sombra de los picos nevados dan forma a rincones mágicos que sin duda merece la pena explorar.
¿Has visitado ya Marruecos? ¿Te cautivaron los mismos lugares o tienes otras recomendaciones? ¡Esperamos vuestros comentarios!
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