¡Eso de que solo caminan con bastones los ancianos o los impedidos hace tiempo que dejó de ser verdad! Caminar con bastones se ha convertido en los últimos años en un éxito entre todas las generaciones. Si perteneces más bien a una edad más avanzada a la que no le resulta fácil encontrar el camino hacia el ejercicio, ahora deberías prestar especial atención.
¿De dónde ha salido?
¿Nordic qué? ¿Otra vez términos extranjeros? Pues mejor en español: Nordic walking lo podríamos traducir literalmente como marcha nórdica. Como su propio nombre indica, esta actividad comenzó a extenderse primero en el norte, concretamente en Finlandia.
Se trata de un movimiento dinámico que consiste en una combinación de caminar e incorporar movimientos de brazos estilo «esquí», en los que se sujetan bastones deportivos específicos. Todo el movimiento resulta así mucho más integral que en una caminata común, pero sin llegar a agotarte al extremo como suele ocurrir con los primeros (y a menudo últimos) intentos de correr y otras actividades más exigentes.
El equipamiento adecuado
Para caminar con bastones no necesitas demasiado. La base son, por supuesto, los bastones, cuya longitud debe adecuarse a la estatura del usuario. Puedes orientarte con esta fórmula: estatura (cm) x 0,68 = altura del bastón.
No confundas los bastones de senderismo o trekking (más parecidos a los clásicos de esquí) con los de Nordic walking, que disponen de una punta y una dragonera especialmente adaptadas, asemejándose esta última más bien a un guante. Al elegirlos, opta por bastones con un menor peso; busca por tanto aquellos que contengan la mayor proporción posible de carbono frente al aluminio.
También puedes elegir entre bastones de longitud fija y aquellos con un mecanismo telescópico plegable: estos últimos ocupan menos espacio, pero los puntos de unión pueden sufrir desgaste con el paso del tiempo.
Entre los demás imprescindibles se encuentran una ropa deportiva cómoda, calzado firme y una mochila donde guardar todo lo necesario, incluida una reserva de líquidos. ¡No olvides nunca la hidratación, ya que es igual de importante que en cualquier otra actividad deportiva!
Si además te gustan las innovaciones tecnológicas, puedes controlar tu frecuencia cardíaca con un pulsómetro, contar los pasos con un podómetro o registrar tu ruta con aplicaciones en tu móvil o navegador GPS. No obstante, esto debe seguir siendo entretenido y no una fuente adicional de estrés. :)
Por qué animarse
¿Cuáles son entonces las principales ventajas de este deporte tan específico y popular en los últimos años?
- activación de una mayor cantidad de grupos musculares (hasta un 90 %)
- alivio de la carga sobre las articulaciones de las extremidades inferiores
- impacto positivo en el aparato locomotor y prevención de la osteoporosis
- la frecuencia cardíaca se sitúa habitualmente en un nivel óptimo para una quema moderada de grasa y la mejora de la condición física
- actividad al aire libre
- equipamiento mínimo y sin dependencia de instalaciones deportivas especializadas
- margen de progresión: con el tiempo es posible escoger terrenos más exigentes
- impacto positivo en la mente: potencia la creatividad, mejora la memoria y mitiga los estados de ansiedad
Caminar es simplemente el movimiento más natural para nosotros y, además, se puede realizar en cualquier lugar: puedes coger los bastones incluso de camino a hacer la compra o al pasear al perro, aunando así lo agradable con lo útil.
Aunque se trata de una actividad para la que no requieres necesariamente compañía, si al contrario te apetece socializar, tan solo tienes que buscar cursos de Nordic walking o caminatas organizadas por alguna asociación cercana. De ningún modo es un deporte exclusivo para personas mayores; puede sumarse perfectamente toda la familia.
¡Consejo!: Para inspirarte y consultar las próximas actividades, echa un vistazo a la página web del Club Checo de Nordic Walking o de la Asociación Checa de Nordic Walking.
¿Qué opinas tú sobre el Nordic walking? ¿Tienes experiencia con esta disciplina? ¡Esperamos tus comentarios!