REVIEW: Osprey Mutant 38

19 de noviembre de 2017 8 min de lectura

Se suele decir que una experiencia no tiene por qué ser siempre positiva, sobre todo si es profunda. Bueno, mi fin de semana con mi padre fue tan «profundo» como la nieve en los Tatras. Mi padre, aunque con ciertas dudas, aceptó mi propuesta de pasar el fin de semana en el refugio Téryho chata. Él ya tenía su mochila, pero a mí mi Variant 52 me parecía un poco demasiado robusta para un fin de semana en los Tatras en el que no hacía falta cargar con esterilla ni saco de dormir. Así que empecé a buscar alguna mochila de escalada con un volumen no tan generoso, pero que estuviese repleta de esos detalles prácticos que tanto me gustan de la marca Osprey. Me llamaron la atención la Mutant 38 y la Variant 37, pero por desgracia esta última ya no estaba disponible, así que probé la «Mutant». ¡Y no fue para nada una mala elección!

Ventajas Desventajas
+ pesa solo 1,19 kg (y se puede reducir hasta 810 g) - un solo compartimento, lo cual no es un gran inconveniente, pero…
+ es cómoda incluso con bastante carga (ajustando bien las correas, claro) - falta un cordón elástico en el cuerpo de la mochila (hay que comprarlo aparte)
+ seta desmontable y posibilidad de fijar cuerda - las puntas de los piolets van al descubierto (pueden dañarse o dañar la mochila)
+ gran cantidad de detalles técnicos para escalada - precio de compra algo elevado, aunque es más económica que la Variant
+ red para el casco
+ las correas de compresión ciñen toda la mochila en su contorno
+ tiene un diseño muy atractivo
Osprey Mutant 38

Una compañera fiable para la montaña, el esquí de travesía y la escalada en roca o vías de varios largos.

Versatilidad a cada paso

La mochila es realmente ligera, pesa solo 1,19 kg, lo que resulta un peso fantástico para su tamaño. ¿Y qué más? De forma sorprendente, puedes reducir aún más su peso en nada menos que 380 g quitando la seta superior, que va sujeta mediante cuatro hebillas. Del cierre de la mochila sin la seta se encarga en este caso el ingenioso sistema FlapJacket™, que garantiza que, ante el mal tiempo, no te entre ni lluvia ni nieve. Si retiras la placa de HDPE con varilla de aluminio, el peso bajará hasta unos increíbles 810 g, aunque esto hará que la espalda sea menos cómoda y rígida, por lo que hay que tenerlo en cuenta. Sin embargo, al quitar la seta superior no te quedarás sin bolsillo para objetos pequeños, ya que viene integrado otro en la cara interna del FlapJacket, lo cual es una ventaja bastante grande.

FlapJacket en lugar de la seta desmontable
FlapJacket en lugar de la seta desmontable

Una espalda de sobresaliente

Osprey Mutant 38 - sistema de espalda

El sistema del respaldo, aunque parece perforado, ventila de maravilla y apenas se le pega la nieve (comprobado en una caída controlada por una pendiente); las hombreras son cómodas, acolchadas con una espuma suave muy agradable que incorpora «orificios» con los que Osprey reduce el peso de la mochila sin restar un ápice de confort. A diferencia de otras mochilas de escalada o de menor tamaño, la Mutant cuenta con prácticas correas de ajuste de carga.

El cinturón lumbar está cosido de forma fija al cuerpo de la mochila. Es suficientemente ancho, bastante corto y sin acolchado de espuma, lo que permite un manejo más fácil. Aunque no se puede desmontar, precisamente gracias a la ausencia de espuma, que lo hace más maleable y flexible, no supone ningún problema ajustarlo abrazando el cuerpo de la mochila si te molestara al llevarla puesta.

En los laterales del cinturón lumbar hay además dos amplios portamateriales para colgar los hierros de escalada. A diferencia del modelo Variant, la Mutant añade también ranuras para Caritool, en las que se pueden enganchar muchos más accesorios de escalada.

Caritool en el cinturón lumbar
Caritool en el cinturón lumbar.

Detalles prácticos mires donde mires

En lo que respecta a la sujeción del piolet, es un poco diferente respecto a la Variant y a otros modelos: en algunos aspectos es mejor y en otros también peor. El primer detalle que cambia (y, en mi opinión personal, está peor resuelto) es el sistema de pasar el regatón del piolet a través de una presilla de tela.

El tejido de PU de alta resistencia mecánica del panel frontal parece ciertamente robusto, pero en comparación con la Variant es más susceptible de sufrir daños. En la Variant, las hojas de los piolets quedan resguardadas tras una parte reforzada pensada también para los crampones, que al tacto es realmente bastante dura. Aquí, en la Mutant, el piolet va simplemente insertado, de modo que si la mochila va totalmente llena por abajo, el regatón presiona directamente sobre el cuerpo de la mochila, lo que puede (o no) provocar algún daño. Supongo que dependerá de lo afilados que lleves los piolets. :-D Yo utilicé un piolet de travesía Grivel Air Tech Evolution, que tiene el mango solo ligeramente curvado. A diferencia de los piolets técnicos de escalada, las puntas no quedan totalmente encajadas.

Lo que sí te gustará sin duda es la pequeña pieza con goma llamada Dual ToolLock™, que se pasa por el orificio de la cabeza del piolet y actúa como anclaje. El mango se fija después con el clásico clip alpino al cuerpo de la mochila para que no se mueva.

Presilla para puntas de piolet y Dual ToolLock para fijación de piolet
Presilla para puntas de piolet y Dual ToolLock para fijación de piolet
Bucle resistente tejido para esquís y correas de compresión
Bucle resistente para fijación de esquís (gris oscuro a la izquierda) y correas de compresión a lo largo de todo el cuerpo de la mochila.

Si te gusta el esquí de travesía, seguro que te entusiasmará el bucle resistente tejido para fijar los esquís. Aunque la Mutant no es una mochila puramente de esquí de montaña, el esquí de travesía exige inevitablemente algo de escalada o progresión por pendientes y hielo, por lo que no se concibe sin piolet, crampones o cuchillas. Y si no practicas esquí de montaña, puedes aprovechar estos bucles con total tranquilidad para acoplar más material que ya no te quepa en los portamateriales del cinturón lumbar. Ten en cuenta, eso sí, que quedan algo más retrasados y, por tanto, resultan un poco menos accesibles.

Una pequeña lástima es que Osprey no incluya con esta mochila un cordón elástico ajustable que se pueda pasar por los bucles de la parte frontal para formar una red. Serviría para llevar, por ejemplo, la esterilla o los crampones (si no tienes funda protectora). De todos modos, este accesorio se puede comprar por separado y sin duda lo recomiendo.

Foto de cima y material a la derecha
Foto de cima y material a la derecha
Baranie rohy, vertiente polaca de los Tatras y la Mutant
Baranie rohy, vertiente polaca de los Tatras y la Mutant
Mutant 38 en acción (Baranie rohy 2526 m s. n. m.)
Mutant 38 en acción (Baranie rohy 2526 m s. n. m.)

Veredicto final: así la veo yo...

En la mochila echo un poco en falta bolsillos de malla laterales más amplios donde llevar bebida u otro «material redondeado». En el interior de la mochila hay, por supuesto, un compartimento para bolsa de hidratación con salida para el tubo cerca de la seta, lo que soluciona fácilmente el tema del agua. Pero en cuanto al «material redondeado», me refiero a que si de verdad usas la Mutant como mochila de alpinismo, en actividades sobre nieve y hielo hace falta llevar permanentemente fijadas la pala y la sonda de avalancha, y a ser posible en un bolsillo independiente. Esto no es posible en la Mutant, ya que tiene un único compartimento. La situación se puede solucionar con los ya mencionados bucles con goma elástica, que sin embargo no viene incluida, lo que para mí es su mayor debilidad, aunque no un problema insalvable.

Fijación del casco bajo la red
Fijación del casco bajo la red.

Lo que considero un gran punto a favor de la Mutant y que a la vez echo de menos en la Variant es que en la seta tiene dos bolsillos con cremallera. El primero es más espacioso, ideal para la cartera u otros objetos pequeños como el frontal, un tubular o guantes de repuesto. Si llevas una chaqueta de Gore-Tex, cabe sin problemas ahí dentro sin necesidad de abrir la mochila. El segundo bolsillo, más pequeño, oculta una red para el casco, de modo que si ya llevas la mochila llena del todo, puedes acoplar el casco sin dificultad sobre la seta y cubrirlo con la red, enganchándola en la presilla del extremo. Gracias a esto, el casco queda prácticamente listo para su uso inmediato. Resulta una pequeña pega que no se pueda tensar la cinta de la red con la correa de compresión, ya que tiene una longitud fija. Si la mochila está llena pero aún le queda algo de hueco, el casco baila un poco sobre la seta porque no queda bien inmovilizado. Por eso recomiendo colocar el casco bajo la red como si te lo pusieras en la cabeza, es decir, mirando hacia delante; así asienta mucho mejor.

El cuerpo de la mochila queda bien sujeto gracias a un sistema de correas de compresión firmes y estables que comprimen el contenido a lo largo de toda su altura y no solo en dos puntos, como ocurre en otros modelos y marcas. Detrás de ellas se pueden sujetar también, por ejemplo, las fundas de los crampones para que se sequen un poco, o mucho otro material que convenga tener a mano en ruta. Incluso la sonda de avalancha antes mencionada, siempre que se fije de forma que no se deslice ni se salga en pasos más exigentes.

En resumen, la Mutant 38 es una mochila fiable con un volumen considerable, un diseño muy cuidado y un respaldo cómodo, que entusiasmará a los amantes de las actividades al aire libre de todo tipo. Está muy bien pensada para que puedas utilizarla en diversas actividades tanto en la montaña como en rocódromo durante todo el año. En definitiva, una buena inversión en equipamiento que merece la pena. Simplemente Osprey.

Autor: Honza Kaděra

Fotos: ospreyeurope.com, archivo de Honza Kaděra

Aceptamos VISA Aceptamos Mastercard Aceptamos Maestro Aceptamos Google Pay Aceptamos Apple Pay