Como buenos entusiastas de las actividades al aire libre, nos encanta la naturaleza y los animales. Por eso decidimos que, además del reciclaje de materiales, la separación de residuos y la oferta de productos ecológicos, podíamos intentar orientar nuestro esfuerzo por ayudar a la naturaleza en una dirección un poco distinta. Y así adoptamos a un panda rojo en peligro de extinción, que desde octubre de 2013 es uno de los nuevos habitantes del Zoo de Brno.
No todos los pandas son iguales
Si al oír la palabra panda os imagináis al conocido panda gigante, puede que os sorprenda bastante lo mucho que se diferencian estas dos especies. En realidad, no se parecen en nada. Lo que las une es, básicamente, solo un modo de vida similar. Mientras que el panda gigante pertenece a los grandes osos, el panda rojo (Ailurus fulgens) es un carnívoro bastante más pequeño, cuyo cuerpo de hasta 60 cm de longitud está cubierto de un pelaje pardo rojizo. Rasgos distintivos del panda rojo son tanto su cola tupida, que también llega a medir hasta 50 cm, y sus garras semirretráctiles, como el denominado «sexto dedo», formado por una protuberancia del hueso de la muñeca. Este les permite a los pandas un mejor agarre a las ramas y una mayor fuerza de sujeción. El peso de los ejemplares puede variar, pero por regla general oscila entre los 3 y los 4,5 kg.


El panda rojo vive en los bosques montañosos del Himalaya en el sur de Asia (China y países colindantes) a altitudes de hasta 5000 metros. Es omnívoro y trepa muy bien, ya que el componente principal de su dieta son las jugosas hojas y brotes de bambú. Por eso, al visitar el zoo lo veréis principalmente en las copas de los árboles.
Aunque el panda rojo puede alcanzar la respetable edad de 14 años, en los últimos años su población en estado salvaje se reduce a gran velocidad, debido sobre todo a la imprudencia humana. En el hábitat de estos animales se produce una intensa deforestación de grandes extensiones boscosas. Así, el panda no solo pierde su entorno natural, sino que, debido a su alimentación tan específica, no es capaz de adaptarse al paisaje transformado por el ser humano. También se le caza con frecuencia por su piel, a pesar de estar prohibido.
¿Por qué precisamente el panda rojo?
El panda rojo es un animal muy entrañable que por nuestras latitudes no es demasiado conocido. Sin embargo, en cuanto se conoce a este pequeño ser, se descubre que tiene una habilidad única: con su ingenio y vitalidad es capaz de entretener de maravilla a quienes lo rodean.
Pandora y Huan llegaron a Brno desde Noruega y Austria. Para que estuvieran a gusto en su nuevo entorno, fue necesario remodelar por completo su recinto para que se adaptase plenamente a sus necesidades. Gracias a numerosas aportaciones se consiguió por fin, y nos alegramos enormemente por ello. Y como el panda rojo nos robó el corazón, nos hicimos con un peluche que se ha convertido en nuestra mascota, ¡y es una auténtica pasada! Así que si tenéis planeada una visita al Zoo de Brno, no dudéis en pasar a ver a esta feliz parejita.


Fuentes (texto y fotos): Wikipedia, Zoo de Brno, BatohyBrašny.cz