13 de abril de 2026
7 min de lectura
En la primera entrega de la serie Paso a paso, dedicada a los consejos para trekking, te presenté una lista de cosas que pueden venirte bien sobre el terreno. Ahora ha llegado el momento de analizar más de cerca la elección de la mochila.
La mochila es tu compañera en cada travesía, te acompaña desde el primer paso hasta la recta final. Es tan importante como el calzado, ya que cualquier incomodidad puede convertir tu viaje en un calvario innecesario. Dolor de espalda y de hombros, carga de difícil acceso, peso innecesario de más, funciones inadecuadas… son solo algunos de los muchos indicios de una mochila mal elegida. Sin embargo, esto se puede evitar fácilmente haciéndote unas cuantas preguntas sencillas antes de elegir una mochila para trekking o senderismo.
1) ¿De qué tamaño?
Lo primero que hay que considerar al elegir una mochila de montaña es su capacidad. El tamaño de la mochila es algo muy individual, ya que cada persona está acostumbrada a llevar una cantidad diferente de cosas. También depende de si durante la ruta podrás reponer comida y agua. Por eso solo puedo darte unas recomendaciones muy aproximadas:- Una mochila de hasta 20 litros es adecuada para actividades cortas, deporte y paseos.
- El rango de 20 a 30 litros sirve bien para excursiones de un día.
- Una capacidad de entre 30 y 40 litros es una buena opción para quienes necesitan más cosas en una ruta corta o salen a un viaje más largo con poco equipaje.
- Una mochila de 40 a 60 litros encuentra su uso en trekkings más cortos (de varios días).
- Una mochila de más de 60 litros es idónea para expediciones más largas (más de una semana).
Si tienes varias mochilas en casa, la forma más sencilla es, por supuesto, intentar llenar la más pequeña y, si no es suficiente, recurrir a una más grande. Sin embargo, si estás a punto de comprar una mochila y no tienes clara la capacidad, te recomiendo coger todas las cosas que vayas a utilizar en el trekking, meterlas en una bolsa de plástico de un volumen determinado y guiarte por ello a la hora de comprar. No obstante, cuenta con algo de margen, ya que organizar las cosas en una mochila es más difícil que en una bolsa vacía y flexible.
Y si primero necesitas tener claro qué cosas vas a necesitar en el trekking, inspírate en la entrega anterior de esta serie.
2) ¿Qué sistema de espalda?
La siguiente cuestión se refiere a cómo se adaptará la mochila a tu espalda. Cada fabricante ha desarrollado diferentes tipos de sistemas de espalda para sus mochilas, por lo que no es posible generalizar. Sin embargo, sí se pueden encontrar ciertas analogías. En primer lugar, los sistemas de espalda se pueden dividir según su ajuste de altura en:Sistema de espalda ajustable
Con la ayuda de velcros, trabillas u otro mecanismo, normalmente se puede regular la distancia entre el cinturón lumbar y las correas de los hombros, adaptando así la mochila a la altura de la persona (o a la longitud de la espalda). Estas mochilas son más adecuadas para personas de baja o, al contrario, gran estatura. Una misma mochila también la pueden utilizar varias personas de diferentes alturas.
La mayoría de las mochilas grandes están equipadas con un sistema ajustable. Lo puedes encontrar, por ejemplo, en la Deuter Aircontact 45+10.
Sistema de espalda fijo
En este caso, la distancia entre el cinturón lumbar y los tirantes es fija y debe coincidir con precisión con la altura de la persona. Sin embargo, un sistema de espalda fijo es algo más estable y resistente, ya que los tirantes están cosidos a la mochila y no puede producirse ningún movimiento no deseado.
Este tipo de sistema de espalda lo tiene, por ejemplo, la Lowe Alpine AirZone Trail Camino 37:42. Aquí se aplica especialmente la recomendación de probarse la mochila antes de comprarla. No obstante, si te queda bien, en la práctica puede funcionar mejor que una mochila con sistema de espalda ajustable.
Otra distinción posible se basa en la forma en que se resuelve el contacto entre la mochila y la espalda:
Acolchado
Las zonas que constituyen la superficie de contacto entre la espalda y la mochila están acolchadas. El acolchado suele estar perforado para una mejor ventilación y secado, pero la ventilación principal se consigue haciendo que la mochila toque la espalda solo en determinados puntos (normalmente la zona lumbar y los omóplatos). Puedes ver este tipo de sistema de espalda, por ejemplo, en la mochila de trekking Lowe Alpine AirZone Trail Duo 32.Panel de malla suspendida
La espalda no entra en contacto directo con la mochila, sino con una malla tensada sujeta en los bordes inferior y superior de la mochila. Así, entre la mochila y la malla queda un espacio vacío por el que puede circular el aire. Este tipo de sistema de espalda es el mejor ventilado (la espalda toca una superficie mínima), pero no le sienta bien a todo el mundo (en algunos tipos de cuerpo, la sujeción de la malla puede presionar en la zona lumbar), lo cual solo se comprueba probándola.
Un buen ejemplo de mochila con panel de malla es la Rab Aeon 35 Anthracite o la Lowe Alpine AirZone Trek 40.
Cómo probarse la mochila
Elijas el sistema de espalda que elijas, lo principal es que te sientas cómodo con él. Por lo tanto, pruébate bien la mochila antes de comprarla. Para ello, sigue estos consejos:- Siempre hay que probarse la mochila cargada con un peso similar al que vas a llevar en el trekking. Solo así notarás si algo te roza o te aprieta. En nuestra tienda te prestaremos encantados peso y te aconsejaremos sobre el ajuste correcto del sistema de espalda y de las correas.
- Es necesario llevar la mochila durante un tiempo sobre la espalda. Recomiendo también moverse un poco con la mochila: probar diferentes tipos de movimiento que harás en la excursión (caminar, trepar, usar bastones, etc.).
- Prueba diferentes modelos de distintas marcas. Cada fabricante diseña sus mochilas para un tipo de cuerpo determinado y a menudo ocurre que a alguien una marca le sienta de maravilla, mientras que otra no.
- Si tienes una complexión delgada, te aconsejo probar las versiones más estrechas o para mujer, indicadas, por ejemplo, con las siglas SL (Deuter), ND (Lowe Alpine, Rab) o Women.
- Para personas altas existen mochilas con la espalda extralarga (identificadas, por ejemplo, como EL en Deuter). Por supuesto, también puedes optar por mochilas con el sistema de espalda ajustable mencionado anteriormente.
3) ¿Qué prestaciones debería tener la mochila?
En tercer lugar viene la elección de las diferentes características de la mochila. ¿Prefieres una mochila de un solo compartimento, donde lo tienes todo junto, o de dos compartimentos que se pueden unir abriendo una cremallera de separación? ¿Aprovecharás, además del acceso superior o inferior, un acceso frontal que te permita llegar a las cosas guardadas en la parte central de la mochila? ¿Quieres que la mochila sea extensible (pudiendo ampliarla con un volumen adicional)? ¿Te gusta más el acceso mediante cremallera o con tapa y hebillas?
¿Te vendrán bien bolsillos laterales o bolsillos de malla para botellas, y en caso afirmativo, ¿de qué tamaño? ¿Agradecerás enganches y trabillas exteriores para bastones de trekking, piolet o equipamiento adicional, como por ejemplo una esterilla? ¿Te resultarán útiles las correas de compresión laterales para ajustar la mochila cuando no esté del todo llena? ¿Debe incluir la mochila una funda para la lluvia en su equipamiento básico? ¿Y qué tal un silbato integrado, por ejemplo en la correa de pecho? Estas son solo algunas de las muchas preguntas que te pueden ayudar a la hora de elegir una mochila.
Pero no olvidemos otro aspecto importante: la mochila debe gustarte. No se trata solo de la apariencia, sino en general de que haya «buena sintonía» entre la mochila y tú. Y si directamente surge el flechazo, seguro que te espera un viaje muy agradable. :-)
En la próxima entrega de la serie Paso a paso veremos varios consejos sobre cómo prepararse para el trekking.
También encontrarás más información de utilidad en el artículo sobre cómo elegir una mochila de trekking dentro de nuestra sección de Consejos.